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PsicoZurbarán

La Memoria. Tarea 3. Laura Moroño

En mi opinión estas perspectivas antagónicas memoria-olvido son conciliables porque para poder recordar es necesario olvidar. Una depende de la otra y si no existiese una no podría existir la otra. Para poder olvidar algo primero tiene que ser recordado, y para recordar algo hay que recurrir a la memoria. Por lo tanto, sin olvido no hay memoria y sin memoria no hay olvido.

Cuando se quiere olvidar un suceso doloroso, antes hay que recordar ese momento, y si recordamos ese momento es porque voluntariamente o no hemos memorizado ese suceso.

No podemos memorizar toda la información que nos rodea, porque si no nos volveríamos locos, y para memorizar sucesos nuevos debemos olvidar algunos que ya no necesitamos. Por lo que memoria y olvido van siempre de la mano y es algo que no se puede separar.

No creo que la memoria esté en constante lucha con el olvido porque como ya he dicho una necesita de la otra, sino no seríamos personas sino máquinas que podrían recordarlo todo y no necesitan olvidar nada para seguir almacenando información.

Creo que es normal que elogiemos al olvido, porque es necesario en nuestras vidas, necesitamos olvidar los malos sucesos que nos han ocurrido para poder seguir con nuestra vida adelante.

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